TODO LO POSIBLE en La Carpintería – Viernes 23hs. – Afiliadxs: 2 x $500.-

De la autora y directora de
Como si pasara un tren
llega…
TODO LO POSIBLE
a La Carpintería Teatro
Escrita y dirigida por Lorena Romanin
DESDE EL VIERNES 6 DE SEPTIEMBRE
PROMOCION ESPECIAL UTE-Ctera: 2 entradas x $500.-
A veces vemos las cosas como son y otras nos mareamos, dejamos de ver, de vernos.
A veces los demás tienen una forma de mirar similar a la nuestra y otras pareciera que están viendo desde un lugar completamente diferente.
A veces tomamos decisiones que sabemos que nos sacan del camino y no nos importa.
A veces respetamos lo que los demás quieren y otras no. Y tampoco nos importa.
Pero siempre hacemos todo lo posible por hacer que el sentido aparezca. Por entender.
Y al final, nos damos cuenta de que absolutamente todo importaba.
Elenco: Marco Gianoli, Salome Boustani, Claudio Mattos, Guido Botto Fiora
Diseño de dispositivo escenográfico: Isabel Gual, Facundo Guerreschi
Realización de dispositivo escenográfico: Facundo Guerreschi
Vestuario: Lorena Romanin
Fotografía: Romina Pomponio
Diseño de luces: Diego Becker
Diseño gráfico: Mariana Rovito
Prensa y difusión: Romina Pomponio
Asistencia de dirección y Producción: Jimena Morrone
Dramaturgia y dirección: Lorena Romanin
Duración: 50 minutos
FUNCIONES: VIERNES 23 HS
LA CARPINTERIA TEATRO
Jean Jaures 858. Abasto. Buenos Aires.
CRÍTICAS Y RESEÑAS
«Una crítica potente a la heteronorma. En Todo lo posible, Lorena Romanin vuelve a ahondar en el terreno de los vínculos y otra vez sale airosa. La dramaturgia se dirige hacia un público juvenil y construye espectadores cómplices, incluso en algunas ocasiones los personajes rompen la cuarta pared e interactúan con ellos. Todas las actuaciones son sólidas y cada uno logra transmitir sus inseguridades e insatisfacciones. Lorena Romanin pone el foco nuevamente en la diversidad sexual. Y la visibilización que propone se plantea con naturalidad, sin imposturas ni pretensiones, desde la risa y con una historia marcada por el ritmo de lo cotidiano. Así, en medio de un texto con humor y drama, emerge una crítica potente a la heteronorma, que reivindica un amor libre, sin etiquetas. Y en tiempos de reacción y censura a ese nuevo paradigma, la mirada que ofrece Todo lo posible es una bocanada de aire fresco y se agradece.»
«Lorena Romanin, la joven dramaturga-directora que conquistó el teatro de Buenos Aires con la entrañable Como si pasara un tren, presenta ahora Todo lo posible. Romanin propone un retrato de su propia generación, a partir del análisis de ciertos núcleos de sociabilidad: la actitud frente al amor y el sexo, el trabajo, la soledad, la angustia y el dolor frente a un destino incierto, la salud física y las creencias, en un mundo de vínculos en permanente metamorfosis y donde todo está a punto de disolverse. Todo puede suceder por el vertiginoso cambio, la realidad supera toda ficción: «Si pasa, pasa». Se trata de «pasar los momentos». Una plataforma giratoria, a la manera de una calesita de escala pequeña, expresa el movimiento indetenible y el mareo que produce lo inestable y efímero. Al mismo tiempo, los giros de la plataforma permiten múltiples perspectivas narrativas (a la manera del cine o la televisión) y el juego de la relación de los actores con el público. Imperdible.»
«Jóvenes en tiempo que les reclama definición. Todo lo posible desborda de contemporaneidad y su frescura se siente y se vuelve protagonista. La sensibilidad y la creatividad con que está contada desborda de magnetismo, en especial los pasajes musicales tan acertados y frescos. Hay amor, desamor, encuentros, desencuentros, dolor, búsquedas, problemas laborales, prejuicios y aciertos. Nuevamente las actuaciones son tan precisas y prolijas como sensibles. Tienen el rasgo de humanidad necesario para llegar, en este caso, no a todos, sino a todes.»
«La conmoción. El amor es, en Todo lo posible, de Lorena Romanin, una aventura que puede destrozar o ese instante inaugural de salvación. Porque la dramaturgia que Romanin compone, tiene esa proximidad inoportuna con lo real. La anécdota se arrebata, sigue los impulsos de los personajes que, sin darse cuenta, dejan de amar o descubren un deseo que era demasiado evidente para lxs otrxs. Romanin se interna en esta historia muñida de un humor que respira en el resguardo de los dolores de sus criaturas. Todo lo posible está determinado por una sensibilidad femenina en las variantes que este tiempo contagia a los varones, donde los roles ya no son precisos y las conductas no tienen, necesariamente, definiciones de género. Los personajes se enfrentan a una idea de libertad nueva que los deja en una confusión elástica y hermosa, tan placentera como asombrosa o insoportable. Cada acción de Todo lo posible contiene sus variantes, sus opuestos, la carga inversa que puede convertirla en otra cosa, incluso en una conmovedora fatalidad.»
«Hace poco me  preguntaron de qué se trataba Todo lo posible. Estaba tan conmovida que me costaba hacer una síntesis. Habla de lo que creemos importante, de aquello que no lo es, de las decisiones, de lo que tiene sentido, aborda el tema de género, de la homosexualidad, de la educación, las relaciones, el amor, el desamor, la culpa, el “ deber ser”… La puesta en escena cuenta con un dispositivo  escénico particular. Una rueda en medio del espacio que los mismos actores hacen girar o detener dependiendo de los distintos momentos dramáticos. El humor es fundamental y las actuaciones extraordinarias. El texto y  la dirección de Lorena Romanin son impecables. No se pierdan esta joya del teatro.»
Mey Scapola – Perros de la calle –  Radio Metro
«Después de la inolvidable Como si pasara un tren, Romanin nos sorprende con esta original propuesta difícil de definir y fácil de disfrutar. Una calesita emocional que habla del otro, de nosotros, de las elecciones vitales y sexuales de estos tiempos – que parecen libres pero no lo son tanto para algunas miradas-. Para ver y recomendar.»
Valeria Schapira – Canal de la Ciudad
«Una creación diferente. Público cerca de los actores. Muy cerca. Público que rodea a los actores. Actores que atraviesan al público. Lorena Romanin, autora y directora, sobresale en la escena off con gemas como esta, que se suma a su ya instaladísima Como si pasara un tren. Y allí están Marco Gianoli, que es Daniel, Salomé Boustani es Magdalena, Claudio Mattos es Álvaro y Guido Botto Fiora es Eliseo. Cada uno de ellos con sus pequeñas-grandes tragedias y la necesidad de salvarse aunque sea un ratito y librarse de las culpas. Las que sienten o las que les quieren imponer. Uno vive algo como una tragedia y habrá otros para consolar o también para imponer sus propios dramas.  ¿Qué es lo dramático si finalmente uno comprende que esa oscuridad es parte del todo posible? En el medio se vive. Se arriesga. Todo lo posible acerca la luz a la imperfección, al plan desviado, al salto al vacío.»
«El espectáculo de Lorena Romanin respira vitalidad y espíritu de observación, donde la autora insiste en que no todo es lo que parece y que los seres humanos, por su condición de tales, vacilan, temen, se emocionan y en su fragilidad se aferran a otros, a veces inesperadamente. El despliegue sin fisuras de los actores incentiva el disfrute del espectáculo. Como los hallazgos de la puesta, donde el girar de la calesita en medio del escenario, imaginativamente marca las transiciones y los saltos en el tiempo.»
Juan José Jusid – Guionista y director de cine
«Las relaciones filiales, las de pareja, la mirada de la amistad entre pares, que a veces disfrazamos de amor o viceversa, y una realidad cambiante, que muta, y nos obliga a seguir sus pasos tratando de adaptarnos a lo posible, a lo que podemos hacer, es la tónica de la puesta. Con un manejo inteligente del humor negro, negrísimo por momentos, la dramaturgia nos lleva a reír, y entretenernos con el desarrollo de la intriga, mientras la música nos da un alivio, entre lo real concreto y el deseo que circula entre los personajes sin tregua. Una puesta que logra interesar al espectador, e involucrarlo no sólo en la temática de relaciones que propone sino en la necesidad de tomar distancia de lo que nos impide ser más francos, más cercanos a los sentimientos.»
«Con una estructura menos clásica que en Como si pasara un tren, obra anterior con la que cautiva al público desde hace cuatro años, Lorena Romanin logra acá una propuesta igual de fresca. El acento está puesto en las relaciones, en una historia que se adentra en lo dramático pero, como siempre, con una pátina de humor. Y va a ser humor negro en este caso. Su dispositivo escénico es un recurso memorable, todo un hallazgo. Los actores transitan con acierto variedad de estados que la historia propone en equilibrio volátil entre la tragedia y la comedia. En esta calesita de sentimientos, en esta voltereta constante que marea, en la que todo muta y nos inquieta la incertidumbre por lo que puede suceder, surgirá la pregunta por el sentido.»
Paula Boente – Revista Llegás
«Vínculos que se construyen, que se rompen, que se refuerzan, que mutan, constantemente. Cuatro jóvenes con sus cotidianeidades a cuesta. Lorena Romanin supo concebir una historia simple, pequeña, pero hermosa, cargada de sensibilidad, con personajes muy humanos, desbordantes de emociones. Impecables en sutilezas también los cuatro actores. A veces tomamos decisiones que sabemos que nos sacan del camino y no nos importa. A veces respetamos lo que los demás quieren y otras no. Y tampoco nos importa. Pero siempre hacemos todo lo posible por hacer que el sentido aparezca. Por entender. Y al final, nos damos cuenta de que absolutamente todo importaba.»
«Lorena Romanin vuelve con su característica sensibilidad y sencillez. Todo lo posible es una obra que habla de vínculos, expectativas, deseos y mandatos, con un ritmo cómico aceitado y un elenco sólido que lleva adelante la obra. Sin ninguna pretensión, nos cuenta una historia chiquita, delicada, en la que lo que más cuenta son los matices y sutilezas que los personajes muestran involuntariamente. La obra tiene un elenco seguro de manos que sabe dónde hacer contacto con el público y dónde jugar los unos con los otros. La escenografía, no clásica, habilita una configuración espacial que cumple una función en cuanto al estilo narrativo de la obra y muestra las cosas desde más de un ángulo.»
«Como lo plantea la obra, es necesario ver las cosas desde todos los lugares posibles, o al menos intentarlo. Las situaciones varían desde lo más trivial a lo más profundo, se discute sobre el amor, la muerte, la sexualidad, los prejuicios y los deseos. Se destacan no sólo las interpretaciones sino también la sincronización entre música, movimientos en escena e iluminación. Definitivamente, Todo lo posible es una puesta divertida pero también innovadora ya que en su invitación a pensar sobre el sentido y las vueltas de la vida además propone una reflexión sobre los recursos mismos de lo teatral y el espacio escénico. Con un impecable texto y dirección de Lorena Romanin y sólidas actuaciones tanto individualmente como a nivel grupal, conformando todos un consistente elenco.»
«Emotividad y humor. Una propuesta imponente, cargada de fuerza, con excelente elenco. Todo lo posible es una increíble comedia escrita por Lorena Romanín, con impecable texto, emotivo y ocurrente, y diálogos sencillos. Con su propia dirección y grandes cambios en la puesta, la pieza posee escenas atractivas y disparatadas. Atrapa al público por su ritmo constante, que no permite desconectarse ni por un segundo, generando carcajadas contagiosas que superan cualquier distracción. El elenco todo está genial. Cada uno defiende su personaje a capa y espada. Lo hacen con características tan distintas que hacen reír a los asistentes sin compasión.»
«En Todo lo posible, la dramaturga y directora apuesta a generar emociones fuertes y a ahondar en la naturaleza contradictoria de todo humano. El conflicto es el eje de toda relación y los sentimientos y deseos ocultos pueden aflorar en cualquier momento haciendo que todo estalle. La bondad y la moral se ponen a un costado cuando irrumpen las pasiones y las ganas de afianzar la propia voluntad. Las actuaciones, todas logradas, nos hablan de un cuidado trabajo en equipo. Romanin conduce muy bien a su elenco y sabe cómo conseguir momentos de intensidad dramática, al mismo tiempo que se dan situaciones humorísticas, más bien del humor negro, que se introducen oportunamente dentro de la trama.»
«Cuando el teatro habla de amor de una forma distinta. Me asombra la austeridad escenográfica. La austeridad en el trabajo de arte. La pregunta es por qué esto no molesta. Hay un devenir muy prolijo en el desarrollo de la historia. Es tan fresca la actuación de los cuatro actores, tan inusual, tan creíble y conmovedora que simplemente el resto de lo que no está fácilmente se imagina. Sobre estos sentimientos pendula una historia fresca y conmovedora que se retuerce entre los límites que crean al amor y al deseo más despojados de todos los prejuicios morales y de género. Las cosas simplemente suceden y esa aceptación se postula como un principio taxativo y lacerante, más allá de los conflictos que genera la culpa. La yuxtaposición y el contraste entre el deseo más animal y el remordimiento más furtivo invitan a sentir un estado liviano pero peligroso, como se manifiestan las cosas cuando el corazón rumea presagios hacia cierta libertad imposible.»
«El grupo de actores desarrolla con carisma los personajes, y la interacción con el público es la justa y necesaria para generar el clima de complicidad necesario para llevar adelante una historia  sencilla pero cargada de subjetividad, en un ida y vuelta humorístico y, también, reflexivo respecto a temáticas de debate actuales.»
«El texto ágil y bien contemporáneo se anima a plantear algunas cuestiones filosóficas sin ponerse solemne y sin hablar en difícil: ¿qué es el amor, amoldarse al otro? ¿por qué siento culpa si decido priorizar mi deseo? ¿por qué nos pasan las cosas que nos pasan? ¿todo tiene un por qué? Los cuatro jóvenes intérpretes brindan actuaciones muy frescas que acercan esos conflictos cotidianos al espectador y logran momentos de humor y de reflexión, en un justo equilibrio. Ese tono distendido y de empatía responde perfectamente a la dirección, también a cargo de Lorena Romanin.»
«Atravesando situaciones en las que se cuestiona acerca del amor, la sexualidad e incluso la muerte, Todo lo posible nos obliga a replantearnos las diferentes formas de mirar una misma realidad y entender que existen distintas perspectivas. Con un elenco sólido y convincente los cuatro saben jugar haciendo partícipe al público con ciertos guiños, además de coordinar los diálogos con el uso de una guitarra que acompaña correctamente. Todo lo posible se desarrolla en una propuesta intimista que funciona gracias a una escenografía que nos permite ver las cosas desde diferentes ángulos. Esta puesta que divierte, entretiene, propone ciertas reflexiones y que a su vez innova con el uso de los espacios.»
«Todo lo posible es la vida misma. Como nos vemos, como nos ven… La vida que da vueltas con nosotros dentro. Aceptamos o no. El teatro debe ser una imagen justa y vivaz de la naturaleza humana, escribía John Dryden. Y eso es lo encontré en esta obra. Si a eso le sumamos una dramaturgia genial y una excelente puesta de Lorena Romanin, el resultado es perfecto. Ágil, entretenida, con contenido, y con actuaciones Impecables, con oficio y capacidad llenan el espacio con puro talento. Una obra para no perderse. Viva el teatro.»
Enrique di Biaggio – Charlemos de teatro en la radio – La Soberana
«La dramaturgia es muy rica en la indagación y las distintas reacciones de estos seres, los va desnudando interiormente sacando a luz distintas falencias como el no reconocimiento a errores y discriminaciones inherentes en nosotros que no siempre son aceptados y que sumados a un medio propenso a la descalificación, van reflejando cuan oscuro es el futuro para estos seres sufrientes hundidos en su inestabilidad. La concreción artística es brillante e ingeniosa. Otro acierto, además de la estupenda participación actoral es la interrelación de estos con los espectadores. Todo el espectáculo manejado con mano firme, aun en secuencias difíciles, con un ritmo arrollador y jerarquizando una dramaturgia que nos deja un mensaje optimista.»
Jaime Tarasow – AM Tradición 1580 – Blog Jaime Tarasow
 NOTAS Y ENTREVISTAS
«La complejidad de los vínculos afectivos. Todo lo posible, la nueva puesta de Lorena Romanin. La dramaturga y directora, creadora de la exitosa Como si pasara un tren, aborda aquí las relaciones cruzadas de cuatro personajes. Vuelve a poner el foco en la homosexualidad y suma la temática de la identidad de género.»